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Costa Rica: Volcán Poas y Cataratas de la Paz

febrero 25, 2017

Viajar es tener nuevas experiencias, ver otras culturas, salir de lo que ya estas acostumbrado a hacer todos los días. Nosotros para este viaje hicimos un trato a la hora de escoger lo que íbamos a comer. Teníamos que probar algo diferente a lo que siempre comemos. Ese día desayunamos gallo pinto (arroz guisado con habichuelas negras) y amarillos…bueno es que yo soy media trokera. Del hotel nos llevaron a un cafetal a probar el café de Costa Rica y luego a conocer el Volcán Poas.

Algo bien curioso de Costa Rica es que en algunos lugares hace bastante calor y en otros mucho frío. Esto depende mucho de la altura que estés por lo tanto siempre lleven un abrigo. La vista era bellísima, mientras estábamos subiendo las montañas se podía ver la ciudad de San José (capital de Costa Rica). El volcán Poas tiene una altura de 2,574 metros osea bien alto. Literalmente en el camino podías tocar las nubes. Cuando llegamos al lugar donde puedes ver el cráter del volcán solo se veía neblina, era como una cortina blanca, como si ahí no hubiese nada. Nuestro guía nos dijo: “tranquilos que esto es como magia, ya mismo verán”. Y así mismo como un truco de magia las cortinas de nubes se abrieron para darnos la espectacular vista del volcán Poas. ¿Les mencione que es un volcán activo? ¡Pues sí!

 

Volcán Poas

Me llamo muchismo la atención lo importante que es para la gente de Costa Rica cuidar el ambiente, bueno por algo es el país del ecoturismo. El país promueve mucho el reciclaje y en todos lados te vas a encontrar los tres zafacones (plástico, papel y aluminio) hasta en el mismo volcán. Saliendo de allí nos detuvimos en un negocio y compramos fresas con chocolate o dulce de leche, queso, vino y dulces típicos…a lo mejor están pensando que dejamos la tienda vacía pero no jaja! El problema es que te dan a probar de todo y todo es rico y hecho allí. Estuvimos comiendo por todo el camino, aquí olvídense de la dieta.

Llegamos al parque de las Cataratas de la Paz. Comenzamos visitando el mariposario el cual fue bien divertido por que podías ver mariposas de todos colores, verlas comer (tienen una lengua bien larga) y las podías tocar. Puedes ver el proceso completo de la metamorfosis y si tienes suerte ver cuando alguna de ellas este saliendo de la crisálida. No me vacilen pero me puse una en el pelo es que hay veces que me convierto en una niña pequeña jaja! Hay un aviario y hasta te ponen un tucán en el brazo, en esta parte a Alex le dio un poco de miedo como pueden ver. Las ranitas toxicas son bellas pero no tocar por favor. También estaba el área de los colibríes (picaflor) que parecía que iban a chocar contigo por lo rápido que iban. Esto fue lo más que me gusto pero también estaban los monitos, los pumas, serpientes y bueyes entre otros.

Cataratas de La Paz

Al salir de esta parte del parque nos esperaba un buffet gigante que nos preparaba para la caminata hacia las cataratas. Son 5 en total y caminas por unas veredas que te llevan bien cerca de ellas, la más famosa Magia Blanca. Caminas, subes y bajas escaleras, pasas por varios puentes, nos temblaban hasta las piernas. Esta parte es un poquito fuerte pero vale la pena y lo mejor es que no tienes que volver porque al final te espera un autobús que te lleva nuevamente al parque. ¡YES!

En la noche salimos a comer y descubrimos lo que es el casado. Según nos cuentan cuando las parejas son novios la comida se la sirven con todo aparte, bien bonito el plato pero cuando te casas te dan toda la comida en el mismo plato jaja!! El casado que comimos ese día fue arroz, habichuelas, pollo, ensalada y picadillo de chayote todo en un mismo plato. Allí estaba mi esposito hablando con el mesero de lo “mal” que lo trato jaja!! Ahora a ver si nos logramos levantar para nuestro segundo día en Costa Rica…

PD. ¿Se dieron cuenta que mencioné 4 veces comida? Creo que tengo hambre…

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